Inflación en Servicios, Algo Más que Política Monetaria
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Con datos de INEGI, la inflación anual se ubicó en 4.59% durante marzo, mientras que el componente subyacente (que excluye productos volátiles como energía, tarifas controladas por el gobierno, frutas y verduras y pecuarios) reporta una tasa anual de 4.45%.
Los precios de los servicios distintos a educación y vivienda mantienen una inflación de 5.26% anual, presionados por aumentos en el salario mínimo que afectan servicios como lavandería, hospitalización, profesionales, taquerías y restaurantes, mantenimiento, servicios personales, entre otros. Asimismo, el aumento al IEPS incide en los costos de negocios de alimentos.
De los últimos 54 meses, solo marzo de 2025 presentó una inflación menor al 5% anual, lo que es una señal de que los precios crecen por factores ajenos a la demanda, ante una economía que crece por debajo de su potencial.
Por ejemplo, los servicios de educación suman 32 meses con incrementos superiores al 5% anual, en donde además de efectos del SM pudiera reflejar cambios en las preferencias de las familias al optar por educación privada.
La persistencia de la inflación en servicios provoca que el rubro subyacente se haya ubicado solamente ocho meses por debajo del 4% en los últimos 5 años. Esto complica la postura monetaria de Banco de México que mantiene un objetivo del 3 +-1%.
Los conflictos geopolíticos, con su impacto en energía y fertilizantes suponen una amenaza a la inflación. De ahí que los bancos centrales se mantengan vigilantes sobre la evolución de las negociaciones entre EUA e Irán.
De forma estructural, la moderación de los precios, particularmente de servicios, necesita un clima de mayor productividad para absorber los aumentos de costos laborales, a la par de más competencia y menores presiones de costos.
Mejores servicios públicos de educación y salud para despresurizar la demanda de servicios privados, un clima de negocios que facilite el aumento de la oferta, la inversión y la productividad y un estado de derecho que reduzca el costo de la inseguridad, ayudarían de forma permanente a moderar las presiones inflacionarias en los servicios que demanda la población.
La política monetaria actúa por el lado de la demanda, poco puede hacer ante shocks de oferta, aumentos de impuestos y una política de salarios desvinculada de la productividad.
Hay tarea.



